viernes, 29 de abril de 2016

¿Estoy enfermo o me hace falta voluntad?

¿Estoy enfermo o me hace falta voluntad?
“Una adicción es el hábito de conductas peligrosas o de consumo de determinados productos, en especial drogas, y del que no se puede prescindir o resulta muy difícil hacerlo por razones de dependencia psicológica o incluso fisiológica”
Casi todos conocemos algún caso de adicción: amigos, familiares o compañeros adictos al alcohol, al tabaco, videojuegos y entre otras actividades y sustancias. El objeto de la adicción puede variar, pero la respuesta conductual es similar, ya que todas estas adicciones provocan la misma reacción en la química del cerebro.
Anteriormente las adicciones se consideraban como problemas morales y no de salud, se etiquetaba a los adictos como faltos de fuerza de voluntad y de moral suficiente y su única manera de tratamiento era el castigo. Actualmente con los hallazgos en imágenes cerebrales de la investigadora mexicana-estadounidense Nora Volkow, quien estudió medicina en la UNAM; las adicciones se consideran una enfermedad del cerebro porque modifican la química, la estructura y el funcionamiento de ese órgano.

"La adicción es una enfermedad que progresa por etapas" puntualiza en entrevista el doctor Rubén Baler, científico de la salud de la Oficina de Políticas Científicas del NIDA. Baler explica que en la primera etapa las personas utilizan sustancias para alcanzar la euforia que brindan, pero este consumo de drogas se convierte muy rápido en enfermedad en quienes las utilizan en forma crónica. El cerebro empieza a adaptarse a la sustancia y aparecen los primeros signos de dependencia.
Cuando se abusa de las drogas se alteran algunas zonas del cerebro como el tallo cerebral, que controla el ritmo cardiaco, la respiración y el sueño; la corteza cerebral, que procesa la información sensorial y nos permite pensar, planear, resolver problemas y tomar decisiones, y el sistema límbico, donde se aloja el llamado circuito de recompensa del cerebro. Este circuito motiva al individuo a repetir conductas necesarias que generan placer o satisfacción  como alimentarse y tener sexo leer un libro o escuchar música
La mayoría de las drogas interfieren con la actividad de un neurotransmisor llamado dopamina, que desempeña un papel fundamental en las sensaciones de placer. "El cerebro está condicionado a repetir conductas que producen dopamina; y las drogas actúan produciendo una activación mucho mayor de la que ocurre en las situaciones naturales de recompensa.  El cerebro pierde la capacidad de sentir placer por las recompensas naturales, pues se acostumbra rápidamente a las dosis masivas de dopamina que se producen al consumir una droga, y lo hace reduciendo su producción natural, o bien disminuyendo la cantidad de receptores que captan la señal de este neurotransmisor. Así, cuando falta la droga el cerebro ya no cuenta con dopamina suficiente y la persona deja de disfrutar cosas naturalmente placenteras, lo que conduce a la apatía y a la depresión. Cuando el cerebro comienza a adaptarse a altos niveles de dopamina, el individuo tiene que usar más y más droga para obtener el mismo efecto, Es decir, se desarrolla tolerancia a la droga. En el individuo que ha llegado a esta etapa, la falta de droga provoca el llamado síndrome de abstinencia, con síntomas como ansiedad, irritabilidad, náuseas, insomnio, episodios de sudoración, temblores y psicosis, y puede llevar a la muerte.
Todas las adicciones pueden tener graves consecuencias para la salud y las relaciones humanas y, por tanto, para el bienestar personal, familiar y social. Este trastorno afecta varios circuitos cerebrales. "No solamente el circuito que calcula la recompensa
Sino también los relacionados con el aprendizaje, con la memoria, con el control de emociones, con la toma de decisiones
Siendo adicto se corre también el riesgo de sufrir o infligir a otras personas algún daño no intencional, o de incurrir en actos de violencia o delitos por influencia de las drogas o de la abstinencia
La mejor manera de prevenir una adicción es evitar todo lo que sabemos que es dañino y tratar de promover y enaltecer lo que sabemos que es positivo. Entre los factores negativos se encuentran, por ejemplo, los padres adictos, la pobreza extrema, la mala nutrición, la falta de ejercicio, así como un ambiente que no sea confiable para los chicos y, desde luego, un entorno de violencia. "Deben evitarse esas actividades desafiantes, o de franca delincuencia", pues son factores de muy alto riesgo. Todo lo que promueve un ambiente saludable por fuerza va a reducir el riesgo absoluto de abuso de sustancias.


























Elegí este tema porque es una situación que me ha tocado vivir, he tenido varios amigos y compañeros que han sido adictos a alguna sustancia, he visto como afectaba sus cuerpos y fragmentaba la relación con sus familias. Para mí es un tema de gran interés social del cual se deben tomar medidas efectivas para la disminución de jóvenes adictos.

Empecé por escribir la definición de adicción porque el texto se limitaba a las adicciones a sustancias, sin embargo las adicciones pueden darse casi a cualquier cosa desde una actividad hasta el consumo de sustancias de ahí partí estrechamente con el texto del autor